NUESTRA HISTORIA

PROPIETARIO
D. Francisco Javier Arauz de Robles López

ANTIGÜEDAD
8 de Agosto de 1982

 

DIVISA
Encarnada y Blanca

SEÑALES DE OREJA
Muesca en la derecha y zarcillo en la izquierda

NUESTROS ORÍGENES

No podemos encasillar los orígenes de nuestra ganadería en un encaste en concreto, pues su origen se basa en una alquimia de diversas castas fundacionales (Jijón, Cabrera, Gallardo y Vistahermosa) que mezclara D. Rufo Serrano en la zona de Cuenca entre 1910 y 1912, comprando ganado bravo a diversos ganaderos del entorno.

 

A la muerte de don Rufo, en 1945, sus herederos la vendieron a D. Mariano García de Lora, que la traspasó en ese mismo año a D. José María Araúz de Robles -originario de Molina de Aragón (Guadalajara esquina Teruel, como diría un castizo),  quien modificó el hierro y con la intención de unificar la diversidad de origines, adquirió dos sementales, uno de don Samuel Flores, de nombre Valentón cuyo origen era Parladé-Gamero Cívico, y otro de don Juan Guardiola, de nombre Dieciséis el cual nunca llegaría a padrear pues quedó ciego al desembarcar.

Antes de obtener los nuevos productos de la cruza con Valentón, durante los primeros años se lidiaron los machos procedentes de don Rufo como novillos y así se presentó la ganadería en Las Ventas de Madrid, tomando antigüedad, el miércoles 19 de marzo de 1947, siendo Asustado el nombre del primer animal de la ganadería en saltar al ruedo del coso venteño; estaban acartelados los jóvenes José Moreno «Joselete», Manolo González Cadello y Mariano Guerra.

 

Volvimos a repetir novillada en Las Ventas el 8 de junio del mismo año, así como el 22 de agosto de 1948 y el 8 de mayo de 1949. Esta continuidad que nos dio en Madrid la empresa de la familia Jardón fue debida a la gran calidad mostrada por algunos de los ejemplares lidiados, de los que destacaremos, por ejemplo, a Cordelero, Desertor y Temeroso. También hay que mencionar a Velillero, con vuelta al ruedo en Andújar el 2 de abril de 1961.

LA VACADA ACTUAL

La vacada -que nunca ha superado la 220 vacas nodrizas-, inicialmente, estuvo situada en la “Vega de Arias«, en el término de Tierzo, provincia de Guadalajara, zona fría donde la haya, motivo por el cual, como buen “serrano”,  D Jose Maria adquiere la finca Santa Amalia, en los términos jienenses de Baños de la Encina y Villanueva de la Reina, para que al ganado pasara el invierno , haciendo la trashumancia todos los años: desde la finca de Guadalajara a la de Jaén en otoño, y a la inversa, en primavera.

 

En 1978 pasó a anunciarse a nombre de Francisco Javier Araúz de Robles, hijo de D. José María, que varió al hierro con el que actualmente se acartelan y a pesar de que se mantuvo la divisa, la UCTL le retiraría la antigüedad.

La nueva antigüedad la tomaríamos el domingo 8 de agosto de 1982, en la que alternaron, como espadas, el salmantino Juan José (que tendría que matar tres toros), el talaverano Raúl Sánchez (que resultó herido) y en la que confirmó la alternativa el francés «Chinito de Francia». Por chiqueros salieron Lobazo, Chinchorro, Turbiero, Garboso, Chinchón y Poderoso; de impecable presentación y lámina, y de juego variado.

 

En esta etapa de la vacada ha habido muchos ejemplares que han destacado y propiciado el triunfo de los toreros, nos vienen a la mente nombres como Ganador al que Antonio José Galán le corta dos orejas en la feria del corpus de Granada en 1978, y además fué premiado como el mejor toro; Juglar, lidiado en Huesca en 1993 por Manuel Díaz el Cordobés, cortándole dos orejas y recibiendo el premio al toro más bravo de la feria; Mentiroso, lidiado en 1995 en Albacete, por Finito de Córdoba, que le corta las dos orejas y le conceden vuelta al ruedo al toro; otros nombres importantes en nuestra casa  han sido:  Turbiero, Labrador, Compañero, Lodazal, Cubanito, Langostino, Mendruguero, Choricero o Lanzarote.

UN POCO DE HISTORIA

Así, durante la década de los 80, los astados del ganadería, son lidiados en ferias tan importantes como las de Granada, Valencia, Madrid, Gijón o Huesca, donde se acartelan las figuras del momento, como Julio Robles, Dámaso González, Curro Vázquez, Espartaco, José Mari Manzanares, Ortega Cano, Niño de la Capea o Joselito. Destacamos su debut el 30 de mayo de 1986 en la Feria de San Isidro, con un cartel formado por Juan Mora, Joselito y José Antonio Carretero, así como su debut en la Feria de San Fermín el 7 de julio de 1987, con un cartel formado por Julio Robles, Esplá y Víctor Méndez.

 

La década de los 90 comienza con dos acontecimientos importantes para la ganadería, como son las dos orejas y rabo cortadas por Julio Aparicio a un astado en la Feria de Alfaro el 16 de agosto de 1990, o la despedida de Curro Vázquez en Madrid, con el único toro al que pudo cortar las orejas el Maestro el día 30 de septiembre de 1994.

 

En esta década, con camadas cortas que no sobrepasan las cinco corridas de toros al año, se lidian toros en ferias como las de Málaga, Huesca, Plasencia, Granada, Cordoba, Colmenar Viejo, Albacete y por supuesto en Madrid, debutando la Ganadería en Francia el día 24 de julio de 1996 en Mont de Marsan.

 

En los carteles de estos años se anuncian todas las figuras, como Enrique Ponce, Joselito, El Cordobés, Emilio Muñoz, Ortega Cano, Espartaco, Litri, Jesulín de Ubrique, Finito de Córdoba o Morante de la Puebla, entre otros muchos.

Destacamos que, en su debut como matador de toros, José Tomás mata la camada entera, con éxitos importantes en Albacete, Tarazona, Fitero o Guadalajara.

Durante la década de los 2000, siguen  los éxitos, siendo la Ganadería asidua de ferias como las de San Isidro, Huesca o Colmenar Viejo; sin embargo, a mediados de esa época comienza un declive de la Ganadería motivado, fundamentalmente, por un problema de consanguineidad, en tanto que, al ser una ganadería con una vacada de no más de 200 animales, y llevar más de 80 años sin refrescar la sangre, acusan, como es habitual en las ganaderías con consanguineidad, cierta desgana y fasta de casta en sus embestidas.

 

Como consecuencia de ello, la ganadería se refresca a través de sementales de Román Sorando, línea Salvador Domecq.

Durante estos años, se compaginan la lidia de dos o tres corridas de toros anuales, con la lidia de toros en calles o festejos populares, sobre todo en la zona del Levante, donde los astados de Arauz de Robles son muy buscados, dando mucho juego.

 

En el momento actual, fruto de ese refrescamiento de la sangre, tratando siempre de no perder sus características singulares, la Ganadería vuelve a retomar su pulso y empieza a lidiar en plazas de segunda de reconocido prestigio, destacando importantes corridas lidiadas en Castellar de Santiesteban, Iniesta, Cifuentes, Sotillo de la Adrada o Valencia de Don Juan, estas últimas tras la pandemia, y con importantes toros lidiados en festejos populares.

 

Con la misma ilusión, con las mismas ganas, y trabajando siempre en nuestro encaste propio,  en el que creemos firmemente, esperemos que, en los años venideros, nuestros productos sigan demostrando que tenemos un animal único en el mundo, como es el Toro Bravo, y una fiesta que nos es propia, heredada de nuestros padres, y que se engarza en nuestras raíces más profundas, que hay que proteger y enseñar, y de la que hay que presumir como algo propio y nuestro, que nos define como pueblo: LA FIESTA DEL TORO

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